lunes, 3 de febrero de 2014

4.1 Alfabeto móvil

Introducción:
Función del alfabeto. El desarrollo del lenguaje dura en realidad hasta los cinco años de edad y la mente se encuentra entonces en una fase de actividad por todo aquello que se relaciona con la palabra; es cuando el lenguaje escrito puede o suele fructificar. “La fructificación no depende sólo de las semillas o de la preparación del suelo, sino también de la estación en la que se siembran las semillas”. La estación favorable para el mecanismo de la escritura, es aquella en la que el lenguaje hablado se va completando y perfeccionando espontáneamente. Es el periodo sensitivo psíquico dispuesto por la naturaleza para tal fin en los niños pequeños. Conectando el alfabeto con los sonidos de las palabras, los dos lenguajes se desarrollan, se expanden y se enriquecen, como si fueran un tejido orgánico.
Desarrollo del lenguaje
La primera fase: Mecanismo, función ágil de los órganos de la palabra. Largos ejercicios de vocalización.
La segunda fase: Intelectual, desarrollo del lenguaje en su construcción expresiva.
En esta segunda fase, este periodo intelectual del desarrollo natural del lenguaje, puede ser ayudado por el alfabeto en orden a su perfeccionamiento; como el adulto, en la perfección de la inteligencia por medio de la adquisición de la cultura, cuando sabe leer y escribir.
El hecho importante es que el alfabeto y la consiguiente aptitud de escribir, ayudan al desarrollo del lenguaje en el niño. Y al presentar una ayuda real a un desarrollo natural que viene en el tiempo oportuno, es absorbido con avidez vital.

Material:
Caja del alfabeto móvil en donde las vocales están de un color y las consonantes de otro (Alfabeto mediano).
También hay varios espacios para los signos de puntuación y el acento. El cartelón de composición donde se acomodan las letras, debe tener marcado los renglones para que el niño visualice la posición de las letras.
Presentación:
La presentación puede ser individual o de grupo.
Se trabaja en tapete.
Este es un ejercicio paralelo a las letras de lija.
La guía pregunta a los niños: ¿Saben por qué se llama alfabeto? Por  las primeras dos letras griegas, el alfa y la beta.
Se les dice que en esta caja hay veintinueve sonidos y que con esos se pueden componer cualquier palabra que se les ocurra.
Se les muestra un libro y se les dice que ese libro fue escrito con sólo esos veintinueve signos.
La guía les dice que digan una palabra grande. Un niño piensa en una palabra y la pone en su tabla con las letras del alfabeto.
La guía la lee como la escribió. La guía analiza el sonido de cada letra que el niño compuso y le ayuda, si puso otra letra o si se comió alguna.
La guía le muestra una cajita que contiene dibujos u objetos.
El niño compone en el tapete, pone el dibujo y compone la palabra.
Ejercicio con el alfabeto móvil: El niño compone una palabra con el alfabeto mediano (plástico) y la pone en el tapete.
Deja esa primera palabra en el tapete.
La guía le dice  que deje sólo las consonantes y que ponga otras vocales para ver si se forma otra palabra.
Podrías componer otra palabra cambiando solo las vocales.
Así lo deja que pruebe si puede formar otra palabra con tres vocales.
Si el niño forma una palabra y desconoce su significado, le ayudamos a buscar en el diccionario, o si el niño es muy pequeño le decimos el significado.
La guía le escribe cada palabra que compuso en una hoja, y se las da al niño para que las pegue en su cuaderno; o también pueden ser escritas directamente en su cuaderno de doble raya.


Cuando el niño ya compone palabras, se le pide que componga frases y textos más largos. Se les da una hoja con un dibujo y subrayado con amarillo los renglones. Compone en su mesa o en el tapete con el alfabeto y si quiere lo escribe en la hoja.
La guía antes de que el niño lo escriba revisa la ortografía.


Observación:
Para esta etapa deben tenerse cartelones con el alfabeto escrito. Los cartelones deben estar colocados en la pared a una altura conveniente para que el niño las pueda trazar, tocándolas y además las visualice.
También podemos tener cartelones con las letras clasificadas:
a)    Por letras de renglón central
b)    Por letras altas
c)     Por letras bajas
d)    Por letras mixtas

Ejercicios siguientes
Carteles
Se muestra al niño un cartelón con un texto escrito en el que las vocales están escritas en rojo. Se le pide al niño que mencione las letras que él conoce del texto. Dirá las letras y las palabras que pueda leer. La guía puede preguntar: ¿quieres saber qué dice aquí? señalando lo que no ha sabido leer el niño. La guía lo lee en voz alta.

Formación de palabras
Pedimos al niño que sobre un tapete forme la palabra “masa” con el alfabeto móvil (esta palabra es sólo un ejemplo).
La guía le comenta al niño: -De esta palabra ya conoces dos letras: /a/ y /a/ las otras dos letras son consonantes.
Se le pide al niño que traiga las mismas letras, pero de las letras de lija, para que el niño las tace.
De la palabra colocada en el tapete vamos a cambiar la primera vocal por la letra /e/. Y así sucesivamente se cambia la primera vocal por las letras /i/, /o/ y /u/. Dejando en el tapete las palabras que se han ido formando.
Al llegar a “mosa” la guía le dice al niño: que como esa palabra no existe, no la colocamos.
Se explica el significado de cada palabra al colocarla.
Con algunos niños se puede escribir cada palabra en la pizarra, la guía escribe en una tarjeta o en el cuaderno del niño.
Al terminar se recoge el alfabeto en orden.
La guía le pide al niño que lea las palabras de las tarjetas o del cuaderno, porque ya puede leerlas.
Puede continuar trabajando con otras palabras como “pasa”.
En esta presentación nunca se deja al niño trabajando solo. Cuando el niño ya compone palabras con el alfabeto móvil e solo, es importante pasar a frases.
Cuando el niño ya conoce las vocales y cuatro o cinco consonantes, ya puede trabajar solo.
Para esta etapa puede trabajar con objetos miniatura o tarjetas de imágenes que coloca en el tapete y enseguida coloca el nombre con el alfabeto móvil.
Como control del trabajo la guía llega y lee las palabras cuando el niño tenga cinco palabras compuestas con el alfabeto.

Análisis del sonido inicial
Se tienen varias tarjetas de ilustraciones que  comiencen con cuatro sonidos iniciales diferentes y tarjetas con el sonido inicial.
Los sonidos (Fonemas) se colocan horizontalmente sobre la mesa o tapete. Se van sacando las ilustraciones y éstas se colocan abajo del sonido con que inicia cada ilustración.


domingo, 26 de enero de 2014

3.3 Juego del “yo veo”

Material:
Una charola con varios objetos. (La guía se asegura que el niño conozca el nombre de todos esos objetos) Los objetos de la charola son como mínimo 5 y máximo 10.
 
Presentación:
Puede hacerse en la mesa o en el tapete, es un juego de grupo.
La guía comenta:
-      Ese juego es el de “yo veo”.
-      Voy a darles una seña para que ustedes identifiquen el objeto que yo estoy describiendo.
-Veo un objeto que tengo en mi mano que empieza con la letra “c”. El niño, responde que es un “cubo”. Así les describes todos los objetos de tu charola. ­

Variación:
Primer tiempo:
Veo, veo en mi mano… un objeto cuyo nombre empieza con el sonido “c” y termina con el sonido “o”. El niño responde que cubo. Así les describes todos los objetos de la charola.
Segundo tiempo:
Pones los objetos en el tapete.
Veo, veo en el tapete un objeto cuyo nombre empieza con el sonido “c” y termina con el sonido “o”.
Tercer tiempo:
Pones los objetos en la mesa.
Veo, veo en la mesa un objeto cuyo nombre empieza con el sonido “c” y termina con el sonido “o”. ¿Cuál es? Cubo. ¿Qué otros sonidos escuchas? “u” y “b”.
De acuerdo al nivel de los niños, puedes enfatizar en cada tiempo.

Control de error:
Sentido auditivo del niño, que se va desarrollando.
Propósito directo:
Darse cuenta de los sonidos.
Propósito indirecto:
Ayudar a la pronunciación correcta. Preparación directa para la escritura. Exploración del sonido del lenguaje.
Nota: para este nivel todas las presentaciones deben ser más ágiles.


3.2 Letras de lija

Material:
Son tablas de formaica o, madera que sea particularmente lisa para que resalte la letra que va a estar adherida y que es de lija. Las tablas están en dos colores diferentes para distinguir las vocales de las consonantes. Hay dos medidas, una para las letras cortas y otra para las largas. Incluye todas las letras del alfabeto de letras manuscritas y minúsculas. Las consonantes van en color rosa y las vocales en azul. Una caja de madera para guardar las letras. Material para suavizar las yemas de los dedos que consta de una tela de terciopelo o gamuza, adherida a una pequeña tabla.
 
Presentación:
Se trabaja en grupo, identificando a los niños que todavía no conocen bien las letras.
Se inicia platicando la historia del alfabeto, retomando algunos puntos de la historia. Con esta caja tan pequeña podemos escribir todas las palabras que queremos.
Vamos a escoger de las letras de color azul (vocales) y se les pregunta ¿Cuáles conoce?
En taller se presentan las que se asemejan.
Tocamos la letra y decimos “o”, pasamos la letra a cada niño de grupito, la toca y repite el sonido de la letra.
¿Conoces alguna palabra que inicie con este sonido? Ojo, oreja, hormiga, si, pero ésta palabra lleva una letra antes que después la vamos a presentar.
Lo invitas a que trace en el aire la letra y la repitan.
Se hace lección de tres tiempos. Primero se presentan tres vocales y una consonante.
Las consonantes se presentan igual que las vocales y también de tres en tres; después se da lección de tres periodos.
Se empiezan a formar palabras. Para formar palabras primero con las letras de lija y luego con el alfabeto móvil grande. Las letras de lija se ocupan para la primera ocasión.

Segunda sesión:
En una segunda sesión, retomas las vocales y buscas una consonante que combinada con esas vocales puedan formar palabras.
Tocas y dices el sonido de la consonante, la pasas al grupo y los niños tocan y repiten el sonido. Hacen la lección de tres tiempos. Acercas tu caja del alfabeto móvil. Acomodas el alfabeto con los signos de puntuación.
Se le pregunta al niño: Con esas letras que ya conoces, ¿qué palabra puedes formar?
Si se presenta una palabra con acento y le das la introducción del acento, le dices que una letra lleva más énfasis y le cambias “a” por “á”.
Haces el análisis de sonidos, m…a, ma. (Nota: Es importante que el niño tenga éxito inmediato, que pueda leer la palabra).
A los niños que no saben leer les presentas el alfabeto grande y a los que ya saben leer les presentas el alfabeto móvil.
(Ese material se pide prestado a Casa de los Niños).

Propósito directo:
Conocimiento de las letras por su sonido y preparación de la mano para la escritura.
Nota: Debe hacerse mucho análisis de sonido.
Edad: Cuando recibes a un niño que no sabe leer. 


III.- Material de preparación para la escritura 3.1 Resaques metálicos

Material:
Resaques metálicos: 10 marcos de 14x14 cm., resaques de círculo, pentágono, trapecio, elipse, rectángulo, cuadrado, triángulo, triángulo curvilíneo, óvalo y tetrafolio. Cada uno de estos con una perilla central.
Material de dibujo: Protector de madera de 14x14 cm., hojitas de colores de la misma medida, lápices de colores con punta afilada y portalápices.


Presentación:
 Acompañamos al niño a elegir uno de los resaques y que lo transporte a su mesa, lo mismo que el material de escritura. Es posible en taller que cada niño tenga sus colores en su cajón, en ese caso le pedimos que elija tres y le saque punta afilada.
Tomamos el marco con su resaque y lo colocamos en la parte superior de la mesa, los colores en el portalápices al lado superior derecho y el protector y la hoja en la parte central de la mesa.
Primero colocamos el marco sobre la hoja haciéndolo coincidir exactamente. Pedimos al niño que tome uno de los colores y con él trazamos el contorno de la figura con un solo trazo; devolvemos el marco a su sitio.
Después tomamos el resaque con los dedos P:M:I (Pulgar, medio, índice) y lo colocamos en el contorno ya dibujado. Y utilizando otro de los colores trazamos su perímetro con un solo movimiento. Regresamos el resaque y decimos al niño que con el tercer color llenaremos la superficie. Con la mano en el aire y el movimiento de todo el brazo hacemos unos cuantos trazos continuos de arriba hacia abajo con el primer contorno como límite. Pedimos al niño que continúe con el trazado.
 












 Punto de interés:
El color y la forma.
Control de error:
Que sus dos contornos estén separados y que al colorear no se salga de la figura.
Propósito directo:
Coordinación fina. Educación del ojo a una composición geométrica y cronométrica. Adquirir control sobre su mano en el uso de un instrumento o útil para escribir. Adquirir ligereza y mantenerse dentro de cualquier límite,
Propósito indirecto:
Caligrafía y  preparación para el trazo de letras. Se refuerza indirectamente el concepto de superficie y el concepto de perímetro cuando se traza el contorno.
Ejercicio grupal:
Durante los primeros meses del año podemos hacer ejercicios grupales de resaques una o dos veces por semana. Cada niño prepara su material, eligen la, o las figuras que desee, marca los contornos y las devuelve al estante. Mientras colorean es posible estar en silencio.
Ejercicio siguiente:
Se realiza con el mismo material y consiste en colocar el resaque sobre el papel y con un color delinear el contorno. Se observa la figura trazada.
Nuevamente se coloca el resaque sobre el papel cambiando su posición y con otro color se delinea el contorno.
Se rellenan los espacios pequeños, no se dibuja la intersección.
Variaciones:
a)    Adornar el contorno de la figura. Decorar los ángulos.
b)    Se toman dos resaques que se delinean cada uno con un color diferente. Se rellena el espacio entre las dos figuras.
c)     Cualquier variación creativa que al niño se le ocurra.
d)    Se utilizan tres resaques con la misma técnica.
e)     Se rellenan las figuras en diferentes formas, por ejemplo: línea vertical recta, líneas curvas, zigzag, puntos, áreas oscuras y claras, sombreadas, fuertes y suaves, etc.
f)       Usar papel más grande 20x20 cm. El procedimiento es igual, únicamente varía el tamaño del papel.
Nota:
Es importante ayudar al niño a perfeccionar el trabajo. Hacer puntos de conciencia para arreglar errores. Observar cómo el niño toma el lápiz y hacer énfasis en la postura correcta al sentarse y la posición del papel.

  

III.- Introducción a la lectura 3.1 Historia del papel que habla

Presentación:
Reunimos a los niños, les contamos la siguiente historia:
“Hace muchos, muchos años, llegaron los españoles a nuestro continente y se establecieron en varios lugares de nuestro país, allí formaron misiones. Las misiones eran lugares en los cuales un grupo de indígenas estaba al cuidado de una familia española que les proporcionaba alimento y vivienda, y a cambio los indígenas trabajaban para ella.
En una de las misiones un español tenía plantados varios árboles de peras. Un día mandó a su hijo con uno de los sirvientes indígenas a cortar 10 peras de su primera cosecha y las colocó en una canasta, la llevaron al español, el cual escribió en un papelito: Te mando diez peras de mi primera cosecha y todos mis saludos. Dobló el papelito, lo colocó en la canasta y mandó al sirviente a casa de su amigo a llevarle su regalo.
El camino era muy largo, y como hacía mucho calor, el indígena tenía hambre y cansancio. Se sentó debajo de un árbol y cuidando de que no lo viera nadie se comió una pera. Al rato siguió su camino hasta la casa del amigo de su amo y le entregó la canasta. El español vio el papelito, contó las peras y le dijo al indígena que se había comido una pera. Éste se sorprendió muchísimo y regresó a su casa.
En otra ocasión el español le pidió al indígena que llevara otra canasta que contenía veinte peras y un papelito. El indígena emprendió su camino y cuando se cansó se paró bajo un árbol y observó que nadie lo viera, pero para estar más seguro caminó 30 pasos a la redonda. Recordó que después de leer el papelito fue cuando le dijo que se había comido una pera, así que pensó que el papel podía tener algo que ver en que lo hubieran descubierto la vez anterior, tomó el papelito y lo puso debajo de una piedra mientras se comía dos peras. Tomó el papelito de debajo de la piedra y lo puso en la canasta nuevamente antes de continuar su camino. Al entregar el encargo, el amigo del español vio el papelito, contó las peras y le dijo que esta vez se había comido dos peras. El indígena se sorprendió tanto que regresó rápidamente a su casa y le preguntó al español: ¿Cómo es que ese papel puede hablar?
Así surgió en él un gran interés en aprender a leer y escribir.”

Propósito Directo:
Compartir con los niños, a través del cuento, algo sobre la utilidad de la lectura.

Propósito indirecto:
Despertar en los niños el interés por la lectura y la escritura.